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Mostrando las entradas de enero, 2008

Ternario a la lontananza

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A) VEGETALES . En Reflexiones a la Lontananza aceptamos el vegetarianismo en sus más variadas formas y expresiones artísticas (?) pero queremos dejar claro que: 1) Por más milanesa de soja y arroz que le metas, hambre te da a las 2 horas. Ni hablar si en vez de eso comiste unas hojas de algo. 2) Es mucho más simpático que alguien sea vegetariano por capricho irracional que por la visión de los animales como parte de un complejo entramado natural de conservación o algo ( SE VIENE UNA TEORÍA AL RESPECTO, EH ). 3) La carne, en dosis adecuadas, es lo mejor que nos pasó a la humanidad. Gracias. B) LLUVIA MÓRBIDA . En estos días llovió de una forma descabellada en Neuquén. Una locura total. Acá no llueve nunca y, obvio, la infraestructura urbana no está preparada para soportar un chaparrón. Pero lo peor es que la gente no está preparada para ello. El día del temporal estábamos todos como dementes. Los más perturbados corrían sin saber hacia dónde. Incluso los excedidos en peso pasaban po...

Confieso que...

...las personas que dicen “ me contó de que ”, “hubieron” o que escriben “llendo” me producen ojeriza. De la fea. Ahora bien, las personas que para decir que algo estaba muy lindo o hermoso o algún adjetivo similar usan la preposición “de” ( POR EJEMPLO, “¡LA NOVIA ESTABA DE LINDA…!” ), me producen convulsiones y shock térmicos de forma completamente exacerbada.

Cantemos las cuarenta

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No sé que tipo de primate imbécil maneja las telecomunicaciones en este país, pero es hora de que se sincere que el 0 y el 15 en los celulares es totalmente decorativo e inútil . No entiendo por qué estos insanos y carentes de sentido común no unifican los números en el país. Además generan problemas estúpidos a la hora de decir un número de celular. Tipo: “mi número es 0299-154-123-456 ó 0299-154-123-456 ( CASO NEUQUÉN ). Sería más fácil decir 29 94 12 34 56. Los odio con furor. En países más serios como Brasil y Chile es todo más fácil. Y además no cobran por la vez que te atiende un contestador, sino que te avisan que te van a derivar y vos decidís si querés pagar pro dejar un mensaje o no. Los aborrezco a morir. Así que ya saben, señores que manejan la telefonía celular, córtenla con lo del 0 y el 15 porque un buen día de estos se arma.

Un trago de su propia medicina

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En general, la calma, el sosiego y la serenidad es parte de mi personalidad en su sentido más amplio (?). Pero todo tiene un límite. Excepto, claro, la estupidez humana. El fin de semana hice una pausa y me fui a la cordillera neuquina. Puntualmente a Quila Quina, a 18 kilómetros de San Martín de los Andes. Recorrí sus playas rodeadas de montañas, bosques y mucho lago Lácar. Había alcanzado el nirvana entre tanta paz cuando me crucé con un grupete de hippies conchetos horrendos que cantaban desaforados “Rasguña Las Piedras”. La paz se transformó en un profundo odio y mientras me alejaba en la lancha de tan plácida playita, no puede evitar imaginarme lo bien que me hubiera sentido de agarrar sus guitarras y darles con ellas con total saña hasta que entiendan que los ’70 ya pasaron y que la corten de emular algo que nunca fueron ni ellos ni sus padres ni nadie, niñitos bien de la capital, prolijamente desaliñados forrados con sus dispendiosas vestimentas campestres. A lo lejos escuché “...

El equilibrio perfecto

Dedicado a Ardillor , para que se ponga bien de la panza y deje de tomar gay-toreid. Lunes. Nueve de la noche. Heladera ( NUEVA ¡SÍ! ) patéticamente vacía. Decido ir a buscar abarrotes al súper, medio jugado por la hora. Aunque por el cambio horario no me percaté y entré al almacén de Ramos Generales (?) con el sol todavía en lo alto, cinco minutos antes de las diez de la noche. Busco pacientemente todas las cosas que precisaba y las que no ( LA MAYORÍA NO LAS NECESITABA… MI ZEUS ), las acomodo pacientemente en el chango, y me dirijo raudo y feliz hacia la caja. No podía esperar más para llegar al departamento y tirarme sobre todas las cosas inútiles que había comprado. Llego a la fila de la caja. Opto por una, temiendo lo peor. Para mi sorpresa, avanzó increíblemente rápido y en menos de 10 minutos ya me disponía a salir del complejo para tomar un taxi: No estaba en mis planes caminar 15 cuadras con todas las bolsas. En fin. Llego a la parada y de nuevo fila para taxi. Todo el mundo ...